UTMB Mont Blanc - Una experiencia inolvidable

Valholl Argentina Race Day
Largada previo a UTMB.

El último viernes de agosto, a eso de las 4 pm, comenzó una de las mayores aventuras de mi vida: el Ultra Trail du Mont Blanc (UTMB). Mi buen amigo Maty, un compañero de la universidad, se había hecho un viaje desde Dinamarca junto a su esposa Flavia para acompañarme. Estaban listos para manejar todo el día, ayudándome en esta gran travesía.

Valholl Argentina Race Day
Mis amigos que viajaron para ayudarme con la asistencia.

Todos estábamos emocionados cuando llegamos a la largada. El equipo ya estaba preparado, cada uno con un rol que habíamos practicado la noche anterior. Parecía un día perfecto: la temperatura era ideal, ni muy alta ni muy baja, y el cielo estaba ligeramente nublado, prometiendo una tarde agradable para correr.

Valholl Argentina Race Day
Previo a la largada.

Entré al corral de salida faltando 20 minutos. Mientras caminaba, vi a muchos corredores sentados, con caras pensativas. Entre la multitud, reconocí a Tara, una corredora de USA que había conocido en Valhöll. Con una sonrisa, me hizo espacio para sentarme a su lado. Hablamos un poco; me contó que conoció Buenos Aires pero que quiere regresar para explorar la Patagonia.

Valholl Argentina Race Day
Últimos mates.

A las 6 pm, la carrera comenzó. Era un mar de gente corriendo a un ritmo increíble. En los primeros kilómetros me quedé un poco atrás, pero una vez que las calles se ensancharon, encontré mi posición. Identifiqué a algunos corredores sudamericanos destacados, como Sergio Pereyra, Joaquín López y Remigio Huamán. Sabíamos que entre nosotros estaría el mejor puesto sudamericano.

Valholl Argentina Race Day
Previo a la largada.

Rápidamente me ubiqué en el top 15 o 20. Aún tenía a corredores fuertes como Tom Evans cerca. Al llegar a Les Houches, llené un softflask en apenas 30 segundos, pero en ese breve lapso me pasaron decenas de corredores, entre ellos Katy Schide, quien luego haría historia en la carrera. Fue la última vez que la vi.

El desafío comienza

A las 19:50 llegué a Saint Gervais, en el kilómetro 20, una zona que conocía bien por haber entrenado allí los últimos meses. Correr por esos senderos se me hacía fácil. En la bajada me crucé con Maxime, un hombre que me había invitado a cenar con su familia y a quien no había podido acompañar. Le pedí disculpas rápidamente y seguí con confianza. En ese momento, estaba en el top 25 o 30, rodeado de corredores de altísimo nivel.

En el kilómetro 30 me esperaba Gaby, mi tía adoptiva que viajó desde Bariloche para ayudarme. La asistencia fue rápida, menos de un minuto. Los siguientes kilómetros fueron los mejores: salí de la multitud y comencé a correr solo por la montaña. La siguiente subida fue larga, primero al refugio La Balme y luego al collado de Bonhomme. En Les Chapieux, en el kilómetro 50, me encontré con mis amigos Laura y Marc, quienes habían manejado dos horas solo para verme pasar y alentarme. Fue un momento emocionante.

Las horas más difíciles

Nos controlaron el material obligatorio en Les Chapieux. Todo estaba en regla: chaqueta, impermeable, teléfono. Luego comenzamos la subida hacia el temido Col de la Seigne, la frontera entre Francia e Italia. Pasamos por allí a medianoche. En este punto me crucé con Pablo Villa y Thibaut Baronian, ambos corredores de nivel internacional. Me sentí bien al marcar el ritmo durante parte del trayecto.

El descenso hacia Courmayeur fue más difícil de lo esperado. Mi rodilla empezaba a molestarme, algo que no había experimentado en 2023. Aún podía correr, pero sentía una incomodidad creciente. Al llegar al puesto, Maty me estaba esperando. Me dijo que iba bien de tiempo, pero por dentro sabía que las sensaciones no eran las mejores.

Después de abastecerme en Courmayeur, comencé la subida al refugio Bertone, pero me costaba mucho más de lo habitual. Mi rodilla empeoraba, y al final de la subida, todo se hacía más lento. Llegué al refugio Bonatti, pero ya no podía ignorar el dolor. A partir de ahí, la carrera se convirtió en un infierno. Intenté seguir, pero cada paso era un sufrimiento.

La decisión más difícil

Valholl Argentina Race Day
Momentos posterior a dar el DNF did not finished.

Al llegar a Arp Nouva, vi pasar a Mariane Hogan, quien iba segunda en la categoría femenina. Su ritmo era descomunal. Pero yo solo pensaba en mi rodilla, en lo que me esperaba en los próximos 60 km y en que, a este ritmo, no llegaría hasta la medianoche. Finalmente, llegué a La Fouly, el lugar donde el año pasado había sentido una energía increíble. Pero esta vez estaba sentado en una banca, mirando mi rodilla, buscando respuestas.

Fue ahí, en La Fouly, donde tomé la decisión de abandonar la carrera. A pesar del dolor y la tristeza, sabía que era la elección correcta para mi salud y para las futuras carreras.

Recordé que todo el sacrificio y la dedicación puestos en este desafío eran parte de la experiencia. A veces, retirarse también es parte del aprendizaje. Esto es solo una etapa, y sé que regresaré el próximo año.

Gracias a todos los que me apoyaron durante estos meses. Nos vemos en el 2025 con más ganas que nunca 🙌🏽❤️.

Valholl Argentina Race Day
Últimos entrenos en los Alpes.
Back to Posts